Relatos,críticas y muchas sonrisas. Un trocito de vida.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Un nuevo hogar -Relato Ganador concurso Internacional de Cuentos MIR-2020




UN NUEVO HOGAR
Relato Ganador concurso Internacional de Cuentos MIR-2020

AÑO 20140 

Mis ojos vieron la atmósfera del nuevo planeta K218b. 8 veces la masa de La Tierra. Era realmente hermoso


LOS PREPARATIVOS AÑO 2030 

Los preparativos del viaje comenzaron desde que nací. Mis padres fueron unos de los elegidos para tener un bebé modificado genéticamente. La vida en la Tierra se estaba poniendo insostenible y había que tomar medidas drásticas para que la raza humana tuviera una oportunidad. 

Hawking dijo: la especie humana debe colonizar el espacio para sobrevivir, y le hicieron caso. La exploración de los exoplanetas fue clave para encontrar la perfecta vía de escape a un planeta que se le estaba acabando los recursos naturales. 

Todas las agencias espaciales en 2015 se fijaron en el descubrimiento del telescopio Kepler cuando localizó el planeta K218b. Estaba ubicado en la constelación de Leo y giraba alrededor de una estrella roja enana. Se encontraba en la zona habitable y recibía el calor suficiente para poder tener agua líquida. El candidato perfecto a colonizar. ¿El problema? Que estaba a 100 años luz de la Tierra. La tecnología no estaba lo suficientemente avanzada para poder realizar el viaje. 

Todos los conocimientos adquiridos en los proyectos Artemisa de la Nasa en gravedad cero en las bases de la Luna como en Marte, sirvieron para crear el proyecto Leonis. 

Ahí entré yo. Creando un ser humano capaz de reproducirse en el espacio, modificado genéticamente para que la falta de gravedad no fuera un problema. 


Me llamaron Helen, como la astronauta europea que viajó al espacio; Helen Sharman. 

Desde que nací todo fue un entrenamiento constante. Pruebas y más pruebas diarias para comprobar que todo estaba correcto: Acostumbrar mi cuerpo a la alta gravedad, estudios psicológicos para saber mi estado mental y anímico... Fui creciendo hasta que el proyecto entró en la fase final. 

Conocí a mi compañero de viaje Pedro, el único acompañante hacia el planeta k218b. Manteníamos largas conversaciones para así conocernos un poco mejor antes del viaje. Nos sentíamos observados y analizados constantemente.

Pasaron los meses. Con Pedro tenía total confianza y parecía que los que nos observaban se alegraban de ello. Los últimos exámenes estaban cada vez más cerca. Faltaba muy poco para que llegara el día del lanzamiento. Ambos no podíamos evitar preocuparnos y sentir algo de miedo: nos habían mentalizado que sería un viaje sin retorno. Hacerse a la idea no era fácil, pero nos habían preparado para ello. Éramos genéticamente mejores pero, ¿sería suficiente?


EL LANZAMIENTO Y LOS PRIMEROS DÍAS A BORDO AÑO 2046

Cabo cañaveral nos esperaba. El lanzamiento fue todo un éxito. Salimos de la atmosfera terrestre rumbo a lo desconocido. Dejamos atrás nuestro planeta. Los astronautas que estaban en la estación espacial internacional, nos saludaron con un gran cartel de buena suerte. La nave se estabilizó y pudimos desabrochar nuestros cinturones, comenzando a flotar por la falta de gravedad.Fue pulsar un botón y volvimos a pisar suelo. 

El interior de la nave era de un color blanco. No le faltaba de nada, desde una sala para hacer ejercicio hasta un gran laboratorio donde hacer experimentos. Aunque no estábamos solos. Nos acompañaba un androide con inteligencia artificial con conocimientos de medicina, agricultura y otras ciencias. 


Lo habían programado para ser nuestro guía en el viaje. Tenía reacciones como un humano: podía razonar y mantener una conversación, aunque su interior fuera de metal duro y resistente.

Los primeros días en la nave los dedicamos a condicionarla para poder asegurarnos nuestra supervivencia. Activar las salas preparadas para cultivar alimentos, dónde la temperatura estaba totalmente adaptada. Ejercicios diarios que ayudaban a que nuestro cuerpo no perdiera tanta densidad ósea.

Pedro y yo formábamos un gran equipo. La confianza era total y eso nos ayudó a ambos a hacer más llevadero el viaje; él disfrutaba con la pintura y yo con la escritura; dibujaba como sería el nuevo mundo mientras yo le ponía letra. 


- Pedro ¿Cómo será el nuevo planeta?

- Dicen que es como la Tierra pero más grande. 

- ¿Encontraremos vida?

- Si hay agua, posiblemente la habrá. 

- ¿Te acuerdas de tus padres?

-  Si Helen ,todos los días

- He comenzado a olvidarme de sus rostros. Intento verlos pero los veo borrosos. 

- A mí me pasa lo mismo. 

- Estamos locos por hacer este viaje sin retorno. 

- Posiblemente. ¿Pero si no lo hacemos nosotros, quién lo hará?

- Eso también es verdad. 


Esa conversación no la olvidaré nunca, solo tenía 16 años. Ahora soy una mujer escribiendo en este diario a punto de convertirme en una futura madre ilusionada por ver la cara de su primer hijo. Una niña con el nombre de Valentina. Para no perder la tradición de mi madre de poner un nombre espacial, le puse como la primera mujer cosmonauta, Valentina Tereskova. 


VALENTINA AÑOS 2066 - 2082

Valentina, una niña nacida en el espacio que no cesaba de hacer preguntas, alguna de lo más difícil de contestar. Le encantaba que le contásemos historias sobre la Tierra. Se le iluminaban los ojos y siempre quería más. Se la educó en todas las materias posibles: ciencia, literatura, matemáticas… pero en lo que más disfrutaba era la historia. Tenía la capacidad de retener la información casi como un ordenador; su coeficiente intelectual era muy elevado. Su vida en la nave se iba adaptando a nuestras tareas, iba creciendo y al mismo tiempo preparándose para el futuro. 

Era una niña llena de energía que de pronto al llegar la adolescencia se fue apagando. Pedro y yo la veíamos muy desanimada anímicamente y no sabíamos cómo actuar.


Todo lo referente a los sentimientos nunca ha sido fácil para nosotros. Nos prepararon para ser analíticos, no románticos. Pero ella, a diferencia de nosotros, no podía evitar sentirse perdida, como si le faltara algo. Por eso decidimos cambiar sus tareas y darle algún estímulo, para ver si reaccionaba. Tuvo el efecto deseado. Ponerse el traje y dar un paseo espacial le encantó. Ella observaba el universo, tenía tiempo de mirar las estrellas y las luces de los planetas lejanos. Sentirse útil y con los ánimos renovados. 

El universo puede ser hermoso pero también hay que tenerle cierto temor; en cualquier momento esta tranquilidad se puede convertir en un gran peligro.


Un día mientras Valentina y su padre se encontraban en el exterior de la nave, un banco de asteroides se aproximó a la nave con intenciones de chocar en cualquier momento.  El problema es que en el exterior no se oían los gritos de alerta. Tuve que improvisar, coger un trozo de papel y escribir las palabras: PELIGRO, ENTRAD. 

Pedro fue en busca de Valentina pero no le dio tiempo. Uno de los asteroides chocó con la Leonis provocando que ella se alejara de la nave. Tuvimos suerte que le sujetaba una cuerda de seguridad sino hubiera acabado a la deriva y en el espacio profundo.

 El próximo asteroide cada vez estaba más cerca, No había mucho tiempo.

Pedro, sin pensárselo dos veces, cogió la cuerda que la unía a la nave, arrastrándola   dirección a la escotilla, mientras Valentina se iba impulsando dirección a la nave con el propulsor del traje. Llegaron ambos a la puerta a tiempo del impacto. 

Los asteroides que chocaron no eran suficientemente grandes, pero hicieron unos cuantos destrozos que nos tuvieron ocupados unas cuantas semanas. Lo malo que perdimos la radio de comunicación de la Leonis. Dejándonos sin comunicación y sin la posibilidad de contactar con alguien, en caso de emergencia. “Estábamos solos”.

Creía que iba a morir Valentina, que la cuerda se rompería y su cuerpo acabaría a la deriva, perdida en el universo infinito. Mejor dejar los paseos espaciales por una temporada.


ALAN AÑOS 2083 -2130

Meses más tarde volví a quedarme embarazada. Se llamó Alan como Alan L Bean, uno de los astronautas que caminaron en la luna. Dar a luz dos bebés que completarían una hazaña que parecía prácticamente imposible. Nuestra misión había finalizado. 

Ahora solo quedaba disfrutar al máximo el tiempo que nos quedaba para pasarlo juntos. Preparar física y mentalmente a nuestros hijos para la atmosfera del nuevo planeta. 

La nave tenía una sala de entrenamiento donde tenía una gravedad muy alta. Las primeras sesiones fueron muy duras para ellos. Su cuerpo era pesado y no podían casi ni levantarse del suelo. Los brazos y piernas quedaban doloridos del esfuerzo.  Poco a poco se fueron acostumbrando y pudieron correr por la sala. Eso no fue un trabajo de meses sino que duró años.

 Ahora me encuentro enferma y pienso lo orgullosa que estoy de ellos. Pedro y yo somos dos ancianos astronautas que salieron de la Tierra rumbo a un planeta desconocido. Engendraron dos niños valientes y sabios que llegaran a K218b. 

La última fase por nuestra parte, es morir. Dejar la nave adaptada a la gravedad alta. Ellos ya están preparados para seguir solos por el universo y llegar a su destino. 

Adiós hijos. Os he querido y admirado. Buen viaje. 


AÑO 2140 PLANETA K218b VALENTINA DIARIO 

Valentina es mi nombre y me encuentro en la nave Leonis rumbo al nuevo planeta, junto a mi hermano Alan. Nos encontramos a pocos años luz de nuestro destino. Hemos perdido a nuestros padres, que nos han preparado para este momento durante toda su vida. Hemos aprendido a seguir un duro entrenamiento para llegar en las mejores condiciones. A pesar de la edad que comienza a hacer estragos, seguimos esperanzados. 

Nuestras vidas en la nave son una monotonía constante. Los recuerdos junto a nuestros padres, todas sus enseñanzas, siempre están presentes .El día a día no es el mismo sin ellos.

Recorrer el universo con solamente la idea en mente de hacer todo lo que tenían programado. Todo era teórico, pero no podemos evitar pensar en el final del camino. El miedo nos invade, pensar si vamos a estar a la altura, que el sacrificio que han hecho nuestros padres no nos sirva de nada. 


Ahora mismo tengo tantas preguntas en mi mente que lo único que provocan es que en cada entrenamiento me ponga más al límite. Horas de ejercicio continuo para dejar la mente en blanco. Sentir tristeza. Guardarla porque ahora soy el apoyo de mi hermano menor, un ser que es mi única compañía. Afrontar que ya no están y seguir adelante con la misión. 

Recordar aquellos momentos donde era una adolescente llena de energía. Preguntando sin parar y quejándome cada minuto del día. Quería saber tanto del Planeta Tierra que creo que a mi madre entró en un colapso metal con tanta respuesta. Creo que lo hacía para sentirme parte de un lugar, conocer sus costumbres. Imaginarme en mi cabeza como sería el mar o ver un amanecer desde allí. 

En el espacio todo era muy diferente. La Tierra con esa paleta de colores anaranjados y rojos debía ser precioso. Mi madre me enseñó fotos pero no era lo mismo. Mientras fui creciendo me convertí en toda una experta en el planeta azul, lo sabía prácticamente todo. Cuando nació mi hermano me encantaba contarle historias terrestres con un toque de imaginación y algo de magia. Se le iluminaban los ojos y realmente era sin lugar a dudas el mejor momento del día. 

Uno de los momentos más memorables fue cuando mi madre me habló de la sexualidad humana. Saber todo el proceso, pero sin poder ponerlo en práctica. No era posible. No había hombre o mujer para poder hacer ese experimento carnal. Sólo podía tener mis primeros orgasmos en la sala virtual de la nave, un lugar donde a base de hologramas y gafas especiales podías tener la sensación de vivir algo real, pero no lo era.  Sentía un placer y un hormigueo muy placentero. A mi cuerpo le sentaba de maravilla. Después de las sesiones me encontraba tremendamente relajada y con una energía que me duraba todo el día. La subida de adrenalina y la excitación se acabaron convirtiendo en algo cotidiano. Estaba enganchada. La primera vez estuve un minuto, pero cuando comencé a disfrutarlo se convirtieron en sesiones de horas y más tarde  de días.  Esa sala virtual se acabó convirtiendo en un desahogo emocional.

Mi hermano cuando llegó el momento también tuvo su propia sala. Yo entonces no estaba tan emocionada, se me había pasado el enganche a tanta excitación. Lo mejor fue que ambos compartíamos largas conversaciones de lo que habíamos sentido. Al principio, nos daba vergüenza, pero al poco tiempo no nos daba pudor hablar del tema orgásmico virtual. 


-¿ Alan, qué tal la sala sex/virtual?

-La verdad, no sé que decirte. ¿Cómo fue tú primera vez?

- Con un miedo que me recorría todo el cuerpo. No sabía lo que iba a sentir. Fue un desastre. 

-Menos mal, porqué tenía tanto miedo que hasta cerré los ojos, solo quería que acabara y salir de la sala. Sonaba una voz que me susurraba en el oído palabras que no entendía, que no paraba de repetirme que me iba hacer sentir bien. 

-Alan, te diré lo que me dijo nuestra madre cuando salí por primera vez. Que me dejase llevar, que me relajara y que confiara en mis instintos. No pensar”.

-Eso no ayuda mucho la verdad, porqué lo único que hago es temblar.

-Por lo menos intenta no cerrar los ojos. Con el tiempo se convertirá en tu sala favorita, ya lo verás. 

- De momento me vuelvo a la sala de alta gravedad.

 - Como quieras.  

AÑO 2140 ALAN  

 -¿De qué están hechas las estrellas?

Eso decía mi abuelo. Era un apasionado de la astronomía. Mi padre siempre me contaba su historia y con los años dejé de acordarme de ella hasta ahora.  

No lo tuvo fácil para ser el elegido para esta misión. Era huérfano y desde muy joven vivió en casas de acogida. Era un rebelde que no encajaba en ningún hogar. Se sentía desplazado hasta que llegó a la casa de mi abuelo. Mi padre encontró una persona que le entendía, consiguió que tuviera una meta y volviera a ilusionarse. Mi abuelo tenía tanta pasión por la Astronomía que al joven Pedro lo tenía ensimismado. 

-Padre, tengo miedo. 

-¿La tormenta te da miedo?

-Sí, y mucho

-Vamos ha hacer una cosa. Cuando veas el siguiente rayo cuenta conmigo. 

- Ahí está 

- Uno, dos y tres (Se oye un trueno) 

- Venga vamos al siguiente. Cuenta otra vez 

- Uno, dos, tres y cuatro y cinco (Se oye un trueno otra vez)

- ¿Lo ves? Se está alejando la tormenta. 

- ¿Sabes por qué vemos antes la luz que el sonido?

- No, no lo sé 

- Tiene fácil explicación. La luz viaja más rápida que el sonido. Por eso cuanto más tarda en oírse el trueno sabemos que la tormenta se está alejando. Y aún hay más. 

Si divides por 3 el número que has contado sabrás los quilómetros de distancia que está la tormenta. 

-Ahora que lo entiendo, no tengo miedo. 

Gracias a mi abuelo y sus historias que habían impregnado su niñez, hicieron que mi padre quisiera ser astronauta. Los años siguientes de estudio y preparación consiguieron que entrará en una agencia espacial. 


-Pedro, ¿Sabes como nacen las estrellas? 

- Son bombillas diminutas que iluminan el cielo nocturno. 

- Las estrellas se forman a través de las nebulosas. 

-¿Qué es una nebulosa? 

-Es una nube gigante de polvo y gas. En las nebulosas los gases están tan comprimidos y calientes que hacen que exploten y que liberen luz y calor. Así nacen las estrellas.

¿Las estrellas tienen gas? Nunca me lo hubiera imaginado. 

- No solo es gas, sino hidrógeno y helio. 

-Son hermosas 

-Sí lo son. 


AÑO 2140 LA CONSTELACIÓN DE LEO VALENTINA 

Hoy nos hemos levantado y hemos llegado a la constelación de Leo. El espectáculo es hermoso: luces de estrellas brillantes envueltas en una especie de nebulosa. Me llenan de nostalgia; éstas me recuerdan a los cuadros que pintaba mi padre. Siempre nos hablaba de la constelación de Leo y sus estrellas. Nos contaba la historia de Heracles y el león de Nemea mientras daba pinceladas, recitando como el héroe acababa con el monstruo con sus propias manos. El monstruo que aterrorizaba a la humanidad y parecía invulnerable, rematado por Heracles. Me hacía más gracia como mi padre la contaba, que la historia en si. Se movía de una manera que no podía parar de reír. 

Mi hermano Alan y yo siempre teníamos que estar alerta, algo que nos creaba tanta tensión que mi pobre hermano acabó enfermando. En el espacio las bacterias parecen que tengan una resistencia imposible de neutralizar. Nuestros cuerpos solo les queda tener paciencia para poder reponerse lo antes posible.  Los vómitos y las nauseas no cesaban. Nuestro robot Cosmos se encargó de llevarlo a una sala de cuarentena. 


No tendría contacto alguno con él hasta que desaparecieran todos los síntomas, algo que provocó que las tareas diarias fueran el doble para mí. 

Era vital no dejar desatendidas todas las salas de comida y agua tratada, nuestra supervivencia estaba en juego. La poca comida que nos quedaba ya empezaba a acabarse. Todo estaba racionalizado hasta el oxígeno que respirábamos. Cosmos y yo podíamos con el trabajo diario, lo malo que era que al día siguiente volvía a empezar la lucha. Además tenía que seguir mi entrenamiento en la sala de la gravedad. No lo podía dejar de lado porqué dentro de nada estaríamos pisando el nuevo planeta y los cuerpos tenían que estar preparados. 


AÑO 2140 AGUJEROS NEGROS 

-Alan pronto ven enseguida tenemos un problema bien gordo a la vista. 

- ¿Qué pasa Valentina? 

-Cosmos haz un análisis de las posibilidades que tenemos de pasar de largo ese inmenso agujero negro. 

- Observo que vamos directos sin remedio. Las posibilidades de no ser engullidos, no la puedo calcularlo.

- Valentina pensemos. Tiene que haber una manera de evitarlo. 

-Cosmos dime, ¿Cuánto combustible tenemos? 

- La nave está al 30 por ciento, el justo para terminar el viaje. 

- Tiene que haber algo más, no podemos acabar de esta manera. 

- Hemos visto otros agujeros negros, pero no tan grandes.

- Superamos el banco de asteroides. No te rindas. ¿Y si fuéramos con la nave auxiliar hasta el planeta?

- Sería muy arriesgado y no tendríamos suficiente combustible para hacer el trayecto. 

-¿Y si llenamos el depósito con combustible de la Nave? 

- No podríamos volver a la nave

- Lo sé, pero es nuestra única oportunidad

-Tengo que hacer un par de ajustes mecánicos y tendríamos el doble de potencia. 

-Iré a coger todo lo básico para sobrevivir en el nuevo planeta. Nuestras reservas de comida y agua. 

-Abandonar nuestro hogar y dejarlo a la deriva. Es demasiado doloroso. Hay tanto recuerdos en ella. 

-Es difícil lo sé. Pero si queremos vivir debemos abandonarla, salir por la nave auxiliar. No nos queda otra. 

-¿ Lo Tienes todo? 

- Sí. 

- Pues vamos. 

- ¿Cosmos también viene?

- No lo dejaremos es de la familia. 

- Allá vamos 

- Gracias Leonis por todo. 


AÑO 2140 PLANETA K218b VALENTINA

Nuestro nuevo hogar lo teníamos a la vista. No sabíamos como era la Tierra porque lo único que sabíamos era lo que nos habían contado nuestros padres. Pero tengo que decir que K218b era hermoso: lo llamaban un mundo de agua y no se equivocaban. Alan y yo estábamos emocionados por vivir este momento tan esperado. Abandonamos la Leonis y cogimos la cápsula para descender y pisar tierra. Nuestro plan de dejar atrás el agujero negro funcionó a la perfección. 

Nuestra nave que nos había acompañado en el viaje desapareció sin rumbo por el espacio profundo.

Como expresar todo lo que sentíamos tras aterrizar en el nuevo planeta. Todavía estamos en shock. Esperábamos que al menos hubiese seres microbianos.

Nuestros cuerpos, gracias a las sesiones de la sala de alta gravedad estaban acostumbrados a la gravedad del planeta. Nos dolía un poco la cabeza, pero se podía aguantar perfectamente.  

Pasamos el día completo en busca de pruebas de existencia de vida. Estábamos rodeados de agua y una especie de algas pegadas en las rocas. Con el hambre que teníamos parecían muy apetitosas. Cogimos un par de muestras de la tierra y el agua para darnos pie a construir nuestro primer vivero en el nuevo planeta. 

Comimos las reservas de comida que nos quedaban y acabamos de pasar nuestro primer día. 

Despertamos y nos llevamos la gran sorpresa, cuando una especie de humanos nos tenían totalmente rodeados, lo más extraño fue que los entendíamos, hablaban nuestro mismo idioma.  Al preguntar de donde eran, nos respondieron que vinieron de la Tierra para poblar este planeta. ¡Humanos!, merecíamos una explicación. La pregunta era clara: ¿Cómo era posible que hubiera humanos? ¿Si se tardaba un siglo en llegar, que habían hecho para llegar más rápido que nosotros? 

En un siglo, la tecnología había avanzado tanto que ya era posible hacer el trayecto en la mitad de tiempo o menos. En el momento que dominaron la velocidad de la luz y la hibernación, el viaje al nuevo planeta fue posible.

Sentimos una decepción inicial al saber que no habíamos sido los primeros, pero cambiamos de actitud cuando pensamos que al menos ahora habíamos encontrado más gente con quien hablar y compartir una nueva vida juntos. Un nuevo comienzo en K218B.


Escrito por Sandra Barrachina




miércoles, 20 de marzo de 2024

L' AMIC SATURNINO

 




L’AMIC SATURNINO

Aquesta història comença a les vigílies de l’arribada del Reis Mags d’Orient. Tothom als carrers, a punt de veure passar les carrosses tan carregades d’il·lusions, i els nens desesperats per agafar caramels. També veuràs alguns pares obrint els seus paraigües per agafar-los. 


El nostre protagonista porta el nom de Saturnino. No és un nom gaire català, però sí que recorda al déu Romà, Saturn. Saturn era el pare de Neptú, Plutó ,Júpiter, Vesta i Ceres. Saturn era tan temorós que quan la seva mare, Gea, va profetitzar que els seus fills acabarien amb ell, com  ho va fer el seu pare primer en el passat. En comptes de ser un Tità raonable, va pensar resoldre el problema devorant els seus propis fills. 
Pobrets els fills tancats a l’ estómac del seu pare. 

El nostre Saturnino era un noi amb 24 primaveres. No li agradava la gent. Tampoc ajudava que feia poc que residia a la seva nova casa. Un bloc de pisos on coneixia gairebé  a ningú. Només deia bon dia i poc més. Tenia moltes ganes de connectar amb el món, però la seva timidesa no el deixava. Teletreballava durant la major part del dia. Es deixava els ulls i l’ànima. Era molt educat quan treballava, sempre molt atent i comprensiu, però fora de la feina no s’atrevia a dir ni una paraula. Posava moltes ganes, però es bloquejava. 

Un dia va veure un llibre a una pàgina d’aquestes que venen de tot. Va decidir comprar-lo i als pocs dies ja el tenia a les seves mans. El títol del llibre “ Com guanyar amics i influir sobre les persones” d’un tal Dale Garnegre. És un llibre molt interessant, que parla de que si vols establir una bona connexió més propera amb algú, has d’escoltar les seves necessitats, no centrar-te en tu mateix. Mostrar-te amable i ser honest amb les teves paraules. Mai destacar els errors dels demés sinó has dit abans als teus. La paraula clau és escoltar i realment veure les necessitats de la persona que tens davant. Pensava que el llibre l’ajudaria a trobar amics, però als pocs dies va desistir. Ho va posar a la venda. 


Era la nit de Reis, i després de comprar unes quantes viandes tornava, a entrar al portal per agafar l’ascensor que li portaria a la seva planta. Doncs no, el Saturnino no va arribar. L’ascensor va deixar de funcionar. 

Saturnino: Va no! No pot ser! Ara tancat en aquest ascensor. Em convertiré en una atracció més. 

Va respirar profundament, intentant mantenir la calma, però en el fons el que volia era sortir d’aquesta presó minúscula. Va prémer els botons i no va rebre cap senyal. Donava cops al ascensor i trucava al telèfon del tècnic i esperant que algú vingués per ajudar-lo. 

Saturnino: Això no s’obre ( cada cop més nerviós i bufant sense parar)

Veu: En aquest moment no estem disponibles, proveu més tard.

Provarem més tard. Recordeu el famós relat de Pere Calders “ l’imprevist a la casa número 10”  Allà també una dona quedava atrapada en un ascensor i no només això, sinó també una sèrie d’incidents d’allò més surrealista. Imagineu-vos policies que venem pel avis que hi hagut trets, un jove que es fabrica una flauta amb una canonada, lladres que es troben al terrat i els dóna per robar la roba que està estesa, i per rematar una gran explosió. 

Però el millor com acabava el relat  de Calders amb la seva frase “ Una immensa croqueta de veïns”.  Perquè sense veïns no pot averi una bona història. 

Tornem amb Saturnino que ja porta una hora tancat al ascensor i comença a rebre les primeres croquetes de veïns. D’aquells que miren i miren hi no fam res. Les que no podem faltar, les tafaneres de torn. Us recordeu de la Francisqueta, la minyona més tafanera del carrer estret de Josep Pla, doncs les de la nostra història no es queden curtes.

Un veí: -Què mireu, dones, si només hi ha un jove tancat a l’ascensor, aneu a casa ! ( va cridar el veí mentre estava trucant al telèfon del tècnic). Tranquil noi que vindran de seguida. 

Saturnino no pensava el mateix. Cada cop hi havia més gent davant de l’ascensor. Clar com l’altre ascensor funcionava, la gran majoria ni el mirava, passava de llarg. Un noi que segur que es creia un “ MacGyver”, aquell personatge de la sèrie dels anys 80 que era capaç d’escapar d’un lloc amb una goma i un xiclet. Va intentar forçar les portes, però no donaven resultat. 

     
És molt injust ser un infant extraordinari, vull dir sensible i intel·ligent, i tenir uns pares tanoques i que viuen embolicats en les seves miserables vides. Quantes Matildas hi haurà en aquest món. El nostre Saturnino està a punt de conèixer una d’elles, porta moltes hores atrapat en aquesta andròmina d’ascensor. El veïns i tafaners s’han anat a les seves cases deixant al noi sol amb una sensació amb tan gran desesperació que no pot expressar.
 
Les portes de l’ascensor tenen unes petites finestres que et donen l’oportunitat de veure l’exterior que tant troba a faltar. Una nena d’uns 8 anys l’està mirant , però no diu cap paraula. El seu rostre és trist. Saturnino no dubta en pronunciar unes paraules. 

Saturnino: Hola, com et dius ? ( li va dir a la nena encara sense nom, amb un dolç to) . 

Nena : Lisa ( amb un fil de veu) 

Saturnino: Què fas aquí i els teus pares ?

Nena: Dins, però no vull estar-hi perquè estant cridant. 

Satunino: Doncs em tens a mi per parlar del que vulguis. 

Nena: Perquè no surts de l’ascensor ? No tens por ? 

Saturnino: Estic treballant pel als Reis Mags, que aquesta nit estaran una mica ocupats. No et preocupis. T’agraden les històries? 

Nena: Si molt, m’agrada molt llegir. ( Somrient, com si aquesta idea li fes molta il·lusió). 

Saturnino: Estàs preparada per sentir-la ? 

Lisa va seure al terra del replà i va escoltar l’ història del Saturnino. Ell no va deixar detalls i va aconseguir calmar a la nena i fer-la sentir millor. Posava veus que feien somriure a Lisa sense parar, i quan més boja es tornava el relat, més ho feia. Quan el conte va finalitzar, Lisa va tornar a casa amb una energia nova gràcies a Saturnino. 

Saturnino: Tranquil·la Lisa. Quan vulguis que t’expliqui un conte, recorda que aquí en tens. L’home de l’ascensor màgic. 

Les hores passaven i sense adonar-se’n ja portava cinc hores dintre de l’ascensor. Encara ressonaven en la seva ment les promeses dels tècnics que havien de venir. Veïns que semblava que no teníem curiositat per ell. El seu estat d’ànim estava com el seu cos, estirat a terra i posat en forma de bola. L’aire no li arribava gaire als pulmons, la seva ansietat anava en augment. Havia de fer alguna cosa. Sentia que no sortiria viu. Fins que va pensar en una idea boja, quan se’n va adonar que tenia en la butxaca del pantaló un paquet de tabac. Què passaria si encengués un cigar? El que va passar és que als pocs minuts tenia una unitat de bombers que el van treure de l’ascensor. Era viu i aquesta experiència no l’oblidaria mai. 

Es curiós. Va pensar en una solució il·lògica , igual que Cibeles, l’esposa del Tità Saturn. 
Que en comptes d’un paquet de tabac va trobar la manera de salvar als seus fills fem servir una pedra per enganyar a Saturn i així salvar-los. Van sortir de l’estómac del seu pare al igual que al nostre amic Saturnino de l’ascensor ,sent ben astut. Adonar-se que el llibre que havia llegit per fer amics l’havia ensenyat com veure les necessitats d’una nena amb la por al cos. S’havia oblidat d’ell mateix i de la seva circumstància. Havia fet el millor regal que pot oferir a una nena que estava tant espantada: la seva amistat.

Al matí  Saturnino va rebre una visita molt especial. El timbre va sonar i darrera la porta hi havia la Lisa. Li va donar una bossa amb un regal i una nota i va sortir corrent perquè la cridava la seva mare. Al obrir-la va trobar un llibre “ Charlie i el gran ascensor de vidre” de Roald Dahl amb una nota que deia.  “Pel meu nou amic, home de l’ascensor màgic” 

Escrito por Sandra Barrachina




Si te gusta mi contenido puedes apoyarme siguiendo:

Mi blog de escritora

Puedes encontrar mis libros en Amazon

Seguirme en mi página de Facebbok 

                                        https://www.facebook.com/SbarrachinaEscritora   





lunes, 29 de enero de 2024

Duelo en la línea del tiempo: El destino de Carlos el temible, Primera parte

 






Un hombre llamado Jack se adentra en la frontera entre dos territorios, sin saber si debe seguir avanzando o regresar al lugar donde lo ha perdido todo. Solía ser el sheriff de aquella ciudad a la cual no deseaba volver, convencido de que cruzar la frontera solo lo convertiría en alguien que no era.

Hubo un tiempo en el que Jack era feliz siendo el sheriff de una hermosa ciudad. Era un lugar de paz donde reinaba la justicia, y todo parecía demasiado idílico para ser real. Aunque pudo formar una familia, siempre supo que su profesión podía arrebatarle la vida en cualquier momento. Él y sus hombres protegían y cuidaban la ciudad, pero todo cambió con la llegada de un ser despreciable llamado Carlos el temible.


CARLOS EL TEMIBLE

¿Quién hubiera imaginado que aquel niño dulce y entrañable terminaría convirtiéndose en un hombre despreciable cuyo único interés era el dinero? No le importaba derramar sangre para lograr sus objetivos y desconfiaba de todos. Su infancia fue devastadora y dura, con unos padres que usaban a sus hijos como si fueran una mercancía. Los utilizaban para sus malos propósitos, delinquiendo por las ciudades y robando a transeúntes y todo lo que encontraban. Cuando en una pelea perdió a uno de sus hermanos, su corazón cambió para siempre. No pudo superar la muerte de su hermano y siempre lo tendría presente. A partir de ese día, se prometió a sí mismo no confiar en nadie y abandonar a unos padres que nunca le habían mostrado cariño. Su hermano mayor solía llevar a cabo los robos mientras él esperaba o vigilaba. Lo protegía porque era el hermano mayor. Al encontrarse solo, no tuvo otra opción que tomar su propio camino, lo cual lo llevó a un mundo devastador. A pesar de liberarse de sus padres, sus futuras compañías no le proporcionaron paz, sino que lo sumergieron en un mundo oscuro sin aparente salida.

Su corazón se fue volviendo negro y oscuro, incapaz de sentir compasión por ningún ser humano. Arrasaba pueblos y ciudades sin mirar atrás. Su último pensamiento era conquistar un lugar que parecía demasiado idílico. El sheriff había logrado mantener la paz en su territorio, lo que lo convertía en un objetivo apetecible de conquistar. No solo deseaba saquear y robar, sino también quedarse allí durante un buen tiempo, convirtiéndose en el amo y señor del territorio.

Cada mañana, Carlos se levantaba con el primer pensamiento de empuñar su pistola con empuñadura de oro y salir galopando hacia el territorio, con los ojos inyectados en sangre. Sus secuaces lo seguirían con las mismas intenciones, siendo leales a su amo y dispuestos a hacer cualquier cosa por él, incluso si eso significaba perecer en el intento.

Se encontraba en la entrada de la ciudad rumbo al banco, pero unos ojos lo vigilaban desde la distancia. Mientras tanto, el sheriff mantenía sus ojos fijos observando a los nuevos forasteros, sin saber que venían con tan malas intenciones. En cuestión de segundos, se encontró en medio del camino, disparando con sus armas en alto. Disparo tras disparo, descargó toda la munición que tenía en el revólver. La población corrió en busca de refugio, temiendo por sus vidas, como si no hubiera un mañana.

La mayoría de los que asaltaban bancos lo hacían sin llamar tanto la atención, pero estos forasteros querían hacerlo a lo grande. Agotados, sintieron sed y decidieron dirigirse a la cantina más cercana para tomar unos cuantos barriles de cerveza. Luego, tomaron posesión de una pequeña casa, echando a los dueños de la misma. Carlos el temible había llegado y la guerra por el territorio había comenzado.

Al día siguiente los bandidos y su jefe estaban atrincherados. Cada uno de ellos vigilantes observando por las ventanas. 

Mientras nuestro sheriff agotado por pasar la noche en vela no podía dejar de pensar en su esposa e hijos. Había traspasado la frontera y había vuelto al lugar de tan horrible desenlace pero antes de las muertes la vida era muy distinta. 


AINHARA

Empezar de cero en otro lugar nunca es fácil. Mucho menos si no hemos tenido más remedio que huir de un hogar donde no se te respetaba. Tu mentalidad era muy diferente que la de otras mujeres. No te dejabas dominar. La mayoría de esposas o hijas eran sumisas ante los hombres. No tenían voluntad propia. No podían pensar por sí mismas. Ainhara era demasiado rebelde para consentirlo. Una noche, mientras todos dormían, no dudó en marcharse. Dejaba un hogar donde sus hermanos y padres no la dejaban respirar. Su madre sabía que tenía razón, pero no se atrevía a decir ni hacer nada. Eso sí, antes de dejar el lugar, dudó en montar en su caballo favorito y tomar el poco dinero que tenía ahorrado, que prácticamente no era nada. Cabalgó decidida sin mirar atrás. En su camino encontraría grandes peligros, pero su fortaleza mental la hacía seguir sin mirar atrás.

Un día, mientras cabalgaba, conoció a un hombre. Había sido herido en una pierna y descansaba cerca de la orilla del río. Ainhara preguntó si podía ayudarlo y el hombre no dudó en dar su consentimiento. Sabía que si no le sacaban la bala que tenía incrustada en su pierna, no sobreviviría mucho tiempo. Tenía miedo de desmayarse y no volver a despertar.

-No sé si seré capaz de hacerlo. - dijo Ainhara.

-Seguro que lo harás bien. - respondió el hombre.

-¿Confías en mí, si acabamos de conocernos? - preguntó ella.

-No tengo otra opción. Hazlo.


Ainhara volvió a su caballo y de una de las alforjas sacó una botella de licor.

-Toma, te ayudará con el dolor. – Le ofreció la mujer.

-No suelo beber, pero habrá que hacer una excepción. - aceptó el hombre.


El hombre cogió un palo y se lo metió en la boca. Ainhara, cuyas manos le temblaban, hizo la incisión y con mucho esfuerzo sacó la bala. Él, debido al dolor, acabó desmayándose. Ainhara volvió a su caballo, tomó unas vendas que tenía y las utilizó para vendar la pierna del hombre. Cuando él volvió en sí, lo cubrió con una pequeña manta.

Durante toda la noche, Ainhara veló al hombre desconocido. No quería abandonarlo. Cuando llegó el amanecer, pudieron hablar con tranquilidad de sus vidas y de cómo habían llegado a esa situación.

-¿Todavía no me has dicho tu nombre? - preguntó el hombre.

-Mi nombre es Jack.


CONTINUARÁ..........





Si te gusta mi contenido puedes apoyarme siguiendo:

Mi blog de escritora

Puedes encontrar mis libros en Amazon

Seguirme en mi página de Facebbok 

                                        https://www.facebook.com/SbarrachinaEscritora   




lunes, 18 de diciembre de 2023

MARTINA I L'AMIC PELUT. UN CONTE DE NADAL


 

En un petit poble, d’aquells que caminar pels seus carrers et feia transportar a temps passats, mai t’ imagines que aquell paisatge tan idíl·lic i tan tranquil es tornés amb una sensació de por i solitud. 

Martina era una nena feliç que viatjava en cotxe amb els seus pares i al seu germà petit. 

Estaven a punt d’arribar a la gran ciutat. Era el seu aniversari i coincidia amb les festes de nadal. Dins del cotxe, conversaven amb la mare de les coses que veuria a la ciutat, mentre el pare conduïa i s’emocionava al veure la il·lusió de la seva filla. El destí va voler que es trobessin amb un altre cotxe que anava fem corbes i el conductor no va evitar la col·lisió que amb tanta violència que els pares i germà van morir en l’ acte. 

La mare per protegir a la seva filla amb el seu cos, li va salvar la vida. El petit no va tenir tanta sort. Martina va quedar òrfena en segons i el seu món de felicitat es va transformar en un món obscur i ple de tristesa. 

Un any després Martina vivia en un orfenat. Un lloc trist i on la nena havia decidit no pronunciar ni una paraula. El pati, per a ella, era un lloc on no volia estar. Preferia quedar-se a la habitació on eren tots els llits i posar-se a llegir, sense que li molestessin ni les cuidadores ni els altres nens que eren orfes com ella. Es sentia buida per dins. S’havia aïllat i semblava que això no tenia intensió de canviar. Era una nena solitària que no volia companyia de ningú, només ella es suportava. 

Una de les cuidadores que es deia Irene intentava animar-la, però de moment no ho havia aconseguit. Va ser ella qui va aconseguir que Martina agafés un llibre i que fossin els seus tresors particulars. Quan Martina acabava un llibre, hi anava on era Irene i li donava un copet al braç que la cuidadora interpretava que el llibre ja l’havia acabat, i que volia un altre. Irene, encantada de donar-li, i sempre intentant que la nena digués una paraula.  

Un dia Martina es va desvetlla del soon, i va sortir al pati del orfenat. Només portava el pijama i el seu cos tremolava mentre caminava. Havia sentit un so molt estrany i volia saber què era. Quan més caminava, més s’acostava al culpable que emetia aquell soroll. No tenia por, només curiositat. En un dels costats del pati que mai ningú hi anava, va trobar un forat a la paret del orfenat. Al ficar el seu cap, va descobrir un gos que, en veure a la Martina, es va posar molt content, movia la seva cua sense parar. Era un gos de color marró i amb cara de simpàtic. El gos i la Martina es van caure bé i els següents dies aquest pelut tan simpàtic va tornar a  fer la visita a la mateixa hora i va rebre un premi en forma de sobres del seu menjar. 

Tots els dies, Martina compartia el seu menjar mentre la seva actitud havia canviat totalment. Les cuidadores no entenien res, com era possible que tornés a somriure després de tants anys. Només faltava que pronunciés unes paraules per deixar  les cuidadores impressionades pel seu canvi. Doncs, Irene que tenia curiositat, va vigilar els moviments de Martina. Es va donar compte que per les nits deixava el dormitori per anar un lloc. En veure la imatge del gos amb la nena, va comprendre que era el responsable del miracle. Aquella nit no va fer res la cuidadora , però al dia següent es va acostar on eren i els va sorprendre. 

-Martina , que hi fas aquí? – va dir amb un to amable i suau per no espantar a Martina- Qui és al teu amic? 

Martina pronuncia la seves primeres paraules.

-No diguis res, és el meu amic- va dir Martina amb molta por. 

-No et preocupis- deia al mateix temps que veia el miracle de sentir la veu de la nena. 

-El tinc que cuidar, només em té a mi!- repetia Martina una vegada i un altra. 

-Farem això , sempre que vinguis a donar-li de menjar jo t’acompanyaré, et donaré menjar perquè li donis al teu amic. No vull que treguis del teu. Et sembla bé? 

-Sí, em sembla bé- va respondre Martina que confiava amb les paraules d’ Irene. 

Martina només parlava amb Irene, ni amb els altres nens ni les altres cuidadores continuava muda.  

El secret del pelut tenia entretinguda a Martina, però un dia el gos no va venir pel seu premi. 

-Demà vindrà, ja veuràs- va dir Irene intentant tranquil·litzar a Martina que no parava de plorar. 

Els dies passaven i Martina cada vegada més trista. No volia menjar. Volia estar sola. La seva tristesa la consumia i cada cop es notava més feble, que fins i tot li costava fer un pas. 

Els cuidadors no sabien què fer. Irene va haver d’explicar el que passava en realitat. 

Primer uns quants crits i després al comprendre que teníem que trobar una solució.

Van decidir anar a buscar el gos. Recorrerien tot el poble sense parar i amb l’esperança de trobar l’ animal viu. 

-No hi ha sort. No hi és per enlloc- Va dir Irene que pensava en lo pitjor. 

-No descansarem fins trobar-lo- Va respondre un altre dels cuidadors. 

Un dels cuidadors va cridar – L’he trobat! l’he trobat!

Tots van saltar d’alegria, però aquesta noticia venia amb sorpresa. El gos en realitat, era gossa i acabava de tenir una camada de gossets. Irene va agafar una manta , una caixa i es van traslladar a l’orfenat.  A una de les casetes de l’orfenat va deixar els gossets mentre Irene agafava en braços a la gossa i va anar a trobar a Martina, que quan va veure al seu amic pelut li va fer una abraçada que no s’acabava mai. Tornava a somriure i quan li van dir que era gossa li donava igual.

-Et diré Lluna – Va cridar Martina, que encara no l’havia posat un nom. 

En un principi no estava permès que hi hagi gossos al orfenat , però veiem com afectava a Martina ho vam permetre, i  més els altres nens estaven encantats. Cuidaven i jugaven amb el gossets sense parar. Eren mes feliços. Lluna dormia amb Martina totes les nits. S’estimaven moltíssim, però el gran final d’aquesta historia arriba ara. 

Es un conte de Nadal , doncs el nostre final comença en la nit de nadal. Quan una parella està a punt d’arribar al orfenat. Venem a adoptar una nena, i la Martina es una de les candidates. Al dir-li la noticia, Martina té por de separar-se de la Lluna. 

-Cuidarem de Lluna – deia Irene que el que volia que Martina trobés una nova família. 

-Si no ve Lluna amb mi , jo em quedo a l’orfenat que escullin un altre nena.- replicà Martina que molt tossuda no volia separar-se de la seva gossa que la considerava la seva família. 

-Parlaré amb la parella i a veure que es pot fer- va intentar calmar Irene a Martina amb les seves paraules. 

Irene va tornar amb bones noticies. Després de parlar amb la parella del problema de la gossa, van comprendre que no podíem separar-les. Sobretot quan van veure pel seus propis ulls el vincle que tenia la nena al observar-la jugant amb la Lluna al pati del orfenat. 

Els gossets es van quedar al orfenat i la Martina va marxar després d’una gran festa de comiat.  Aquell nadal, Martina va tornar a tenir una família. Mentre la nova mare li contava un conte al costat del arbre de nadal , el nou pare li posava una manta perquè no passes fred. Lluna dormia al costat de la Martina. No feia falta que passes res més. Era perfecte.   Bon nadal. 





Si te gusta mi contenido puedes apoyarme siguiendo:

Mi blog de escritora

Puedes encontrar mis libros en Amazon


Seguirme en mi página de Facebbok 

                                        https://www.facebook.com/SbarrachinaEscritora   



martes, 7 de noviembre de 2023

RELATS EN CATALÀ : PART III




EL MISTERI DEL RELLOTGE ENCANTAT 

En una petita vila on gairebé no passa res, en Pol estava a punt d’heretar el rellotge del seu avi. Un home aventurer que havia recorregut el món moltes vegades, en vaixell, en avió i a cavall. Mai estava quiet al mateix lloc. Li dèiem el Willy Fog de la comarca. El millor de tot era que sempre que veia al seu net Pol, li relatava cada una de les seves aventures. 

Pol estava molt trist sense al seu avi, el trobava a faltar. Tenir l’oportunitat de tenir el seu rellotge que ell el considerava el seu tresor. Una relíquia que sempre el faria recordar. 

El que no s’imaginava que aquest objecte podia tenir poders màgics. No només marcava l’hora, sinó que també et donava l’oportunitat de viatjar en el temps durant cinc minuts. És poc temps, però us podeu fer una idea,  viatjar a una època concreta i fins i tot al futur. 

L’idea sona increïble. Pot ser us pregunteu per què cinc minuts? Doncs, perquè en cinc minuts no et dona temps de fer cap canvi transcendental en el temps que pugui afectar al present o al futur. Els científics creuen que es pot viatjar en el temps. Existeix la teoria de cordes o mons paral·lels, tot i que encara no s’ha demostrat. En aquesta historia, un rellotge ho ha fet possible i ara toca que el Pol s’assabenti i ho provi. 

Juntament amb el rellotge, venia un petit llibret on explicava tota la història, des de la seva fabricació a França fins que un avantpassat  del seu avi el va portar a Catalunya. També explicava tot el funcionament per viatjar a través del temps. Quan Pol ho va llegir, no sabia si era una broma o realment era veritat tot el que deia.  La millor manera de saber la veritat era fer una prova. 

Les instruccions eres molt clares: marcar en el rellotge el dia que volies viatjar i la data, i dir-ho en veu alta. Una paraula. Va posar 20 de juliol de 1969 i va dir la paula “Lluna”. El rellotge va començar a fer soroll, i Pol es va desmaiar. Quan va despertar, estava en la seu de la Nasa. Amstrong estava a punt de dir la seva llegendària frase “ És un petit pas per un home però un gran salt per la humanitat” Ho va escoltar en directe en el millor lloc possible. Cinc minuts després, va tornar al present, però eufòric per la experiència. 

“ostres”, no parava de dir. 

Pensava on podia viatjar a continuació. Abans de fer-ho va agafar un tros gran de paper i va començar a escriure un llistat enorme de llocs per visitar. Va omplir tota la fulla  per les dues cares. Quan va tenir clar on aniria a viatjar. Primer va anar a l’època on van construí les piràmides d’Egipte. Concretament a la de Giza. Va anar al renaixement i va veure com Leonardo Da Vinci pintava la Mona Lisa o com Miguel Angel creava al seu David. Això va ser al principi. Després va arribar un moment que es va cansar de tant viatjar. Tot i que era molt emocionant, es va adonar que gràcies al seu avi havia fet aquest descobriment de viatjar en el temps. Ho trobava a faltar i no havia pensat en fer-li una visita, ara que tenia la oportunitat de veure’l  amb vida ho havia d’aprofitar. 

Al dia següent va agafar la màquina del temps i va dir “avi. Quan el va veure el seu avi, li  va donar una abraçada i li va dir “ t’estimo avi” només tenia cinc minuts però ho va aprofitar bé. L’avi li va dir que “sempre que ho necessiti sempre estarà a través del temps”.

La seva vida havia canviat ara tenia un rellotge màgic. Havia de  ser responsable i utilitzar-lo de manera intel·ligent. Quan va fer-se gran, el rellotge passaria a la següent generació.  















EL CANT DEL OCELLS 

L’ imaginació d’una nena es molt màgica, però al mateix temps pot està plena de perills. 

Tenir 10 anys no es fàcil. Dona la casualitat que la Lídia no sap lo què és tenir els seus pares al costat. Viu amb les seves tietes en una casa ben lluny de la ciutat. Els pares sempre són a altres països treballant com bojos. Es veuen a vegades un cop o dos al any i fins tot pot passar un any sencer sense veure’ls.  El pare s’obliga quin es el nom de la filla, la seva ment esta tan absorbida per la seva vida laboral que no té temps de pensar en ella. 

L’ escola era el lloc preferit de la Lídia. Li encantava els seus companys, sempre la feien riure sense parar. Jugar a pilota, fer amagar o córre pel pati regalava moments perfectes que desprès recordaria la resta del dia. 

Era una nena molt imaginativa que a vegades s’oblidava de la realitat. En una excursió a un bosc es va perdre.  Lídia anava tan ficada en el seu món imaginari que es va desorientar. 

Els nens i la professora la cridaven sense parar, però no obtenien cap resposta. 

Estaven amoïnats i ja no sabien què fer per troba-la. En canvi ella estava tranquil·la veien els animalons del bosc sense pensar en res més. Sort que portava un entrepà ben gran i va poder donar-li un bon mos. 

Quan es va adonar que estava perduda en el bosc va començar a posar-se nerviosa. Començava a cridar, però no servia de res.  Van passar hores i l’únic que va fer es asseure’s a terra i començar a plorar.  Uns ocells es van apropar on era ella i per art de màgia van començar a parlar. Un Ocells que parlen? No es molt normal, però penseu que si alguna vegada teniu por, segur que la ment agafa qualsevol idea per fer que aquesta por se’n vagi. 

Els ocells tenien el poder de concedir desitjos i li van dir a Lídia quin desig volia demanar. 

Ella ho tenia clar. Vull tornar a casa. Veure a les meves tietes i als meus companys i als meus pares. 

Simultàniament els pares de la Lidia havien arribat a l’escola conjuntament amb les seves tietes.  Pensar en la possibilitat de no tornar a veure a seva filla els va fer reaccionar.  

Van agafar llanternes i van anar cap al bosc. 

Al bosc als ocellets fèiem companyia a la Lídia fins que li va entra la son i els ulls li van tancar poc a poc fins a quedar dormida completament. 

De sobte unes llums la van despertar seguit d’uns crits intensos. Primer es va espantar i va sortir a amagar- se al primer arbre que va trobar, però desprès de veure cares conegudes es va posar ben contenta. Tietes! , Pare, Mare! Sóc aquí- va cridar la Lídia. 

La reunió va ser meravellosa i els pares des d’aquell dia li van prometre que no es separarien mai. Que tot seria diferent a partir d’ara. Les tietes ben contentes per veure el nou pla. La nena ja no viuria amb elles, però vindria sovint a veure-les. Reunions familiars plenes d’ històries , i una en particular la del Ocells màgics que van fer realitat el  desig de la Lídia  de tornar a casa. 

 



lunes, 9 de octubre de 2023

PROVES MÀGIQUES: LA MISSIÓ D’HERMES

 



Marta i els seus amics Pol i Laia estaven cansats de fer sempre les mateixes coses. Anar al parc, seure a un banc i passar tota la tarda amb el seu mòbil. Veure vídeos d’animals divertits o tendres, alguna paraula sonava però no res interessant. A l’escola era fàcil, només havien de seguir les classes i poc més. Eren bons alumnes, només que socialment no eren molt actius. Necessitaven que algú li dones una mica d’empenta a les seves vides. Un objectiu o repte. 

Un d’aquells dies avorrits al parc van rebre la visita d’un home amb un aspecte estrafolari, com si fos d’una altre època. Portava sandàlies i un barret ben curiós. Duia una mena de vara amb un bàcul i una serp. Va començar a parlar amb els nois. 

-Què heu vist la meva flauta? – Va dir mig xiuxiuejant l’home. 

- No – va dir en Pol amb veu curiosa. 

- Com és la teva flauta? – va dir la Laia.

-Doncs és de fusta no molt petita i amb molts tubs. Té un dels sons mes bonics del món. 

- Si només és una Flauta! – va dir  Marta. 

- És una flauta molt important. Sense ella no puc guiar les ànimes- Va dir l’home.

-Aquest home està boig ! – va dir Pol indignat.

-A veure com et dius, com et podem ajudar ? – Va preguntar la Laia, quan va veure que 
l’home cada vegada estava mes nerviós 

- Em dic Hermes – va dir l’home tot neguitós. 

-Et dius com el Déu Grec- Marta il·lusionada, ja que li encanta la mitologia grega. 

-Sóc el Déu Grec i he de trobar la meva flauta, sinó el món subterrani desapareixerà i serà un caos- va dir Hermes cada vegada més nerviós. 

 - Tranquil·litzat t’ajudarem no et preocupis. – Van cridar els tres a la vegada. 

-M’ajudareu !!! – va exclamar emocionat Hermes en sentir aquelles paraules.

-Si, t’ajudarem, ho prometen - van contestar els tres. 

Hermes va treure tres monedes de plata i les va donar a cadascun a la mà.  Al agafar-les de sobte van viatjar a l’antiga Grècia. Increïble, havien viatjar a través del temps! Al principi estaven emocionats, però aviat volíem tornar a casa. 

Hermes era en realitat el Déu i havia perdut la seva flauta que servia per guiar les ànimes dels difunts que acabaven al infern. Hades estava molt emprenyat amb ell. No sabia que fer per solucionar-ho i va demanar ajuda al Oracle de Delfos. Mai s’havia imaginat que tres nois del futur haurien d’ajudar el Déu del viatgers i dels camins. 

El més important era que no podrien tornar a casa fins que no resolguessin aquest problema.

Hermes també era el Déu a part de ser fill de Zeus i Maia. Des de petit, feia entremaliadures. Es va atrevir a robar el ramat d’ovelles del Apol·lo i molt més. Segurament més d’una persona o Déu volia venjar-se per les seves malifetes. També era capaç d’endevinar la bona ventura. 

Va tancar els ulls i va comença a dir unes paraules que només ell entenia. 

-Ja ho tinc! ja sé on hem d’ anar- va cridar entusiasmat Hermes. – Hem de visitar a Teseu

Els tres joves i  Hermes van dirigir-se cap a Creta on es trobava el minotaure, meitat home i meitat cap de bou. Teseu era un heroi que estava  intentant alliberar a Ariadna en aquest moment.

-Hermes, què fas aquí ? – va dir Teseu tot sorprès- que vens a ajudar a matar al minotaure? 

- He tingut una visió que el teu minotaure, a més de tenir empresonada a Ariadna, té la meva flauta. Està en el centre del laberint- Hermes va explicar amb detalls amb Teseu. 

-Qui són aquest? Com van vestits, semblen sortits d’una obra de Aristofanes -comentava Teseu  amb un somriure irònic. 

Hermes es va acostar a  cau l’orella de Teseu i li va xiuxiuejar a l’oïda perquè els altres no ho sentissin.

- Vull tornar a veure la meva flauta, però si, al mateix temps, puc gaudir de veure como ho passen malament els mortals ,encara millor.

Teseu va agafar el fil per trobar  la sortida del laberint i va dir a Laia, Pol i Marta que es posessin davant, tot i que no els va fer gaire gràcia. 

Van endinsar-se  dintre del laberint que era fred i molt fosc. Les parets estaven humides. S’il·luminaven amb petites torxes que només els permetia veure els peus. Arribant al centre del laberint, van trobar-se cara a cara amb el monstre. Al seu costat es trobava la pobra Ariadna que no parava de plorar. Teseu va agafar l’espasa i va començar a lluitar amb la fera. Mentre els altres buscaven la flauta d’Hermes, però no la van trobar.  Teseu va fer l’estocada mortal i el Minotaure va caure mort al terra. No hi havia rastre de la flauta. 

Al sortir del laberint Teseu estava content per la seva gesta, mentre Hermes i els altres tres estaven tristos perquè el viatge no havia servit de res. 

-Ho sento Hermes, que no hagis trobat la teva flauta. Tinc que tornar a Atenes i retornar al Ariadna al seu poble. Què et vagi bé amic- Teseu es va allunyar del camí fins a perdre’l de vista. 

 

El tres i Hermes van continuar l’aventura fins que es van trobar amb una jove que demanava ajuda. 

-Senyor, ajudeu-me Ares ha robat dos objectes sagrats del temple d’Artemisa. 

-No tinc temps, tinc que recuperar la meva flauta- murmurava Hermes amb poques ganes de col·laborar. 

-Si et dic que un dels objectes te forma de Flauta m’ajudaries? – Va dir la dona amb un to de desesperació a la veu. 

-No tenim res a perdre, volem tornar a casa – va dir Pol.

-T’ajudaren, però hauré d’anar a veure a Artemisa i no li farà gràcia veure’m després del que vaig fer amb un del seus cérvols. – va replicar Hermes amb cara de no agradar- li massa ajudar la noia. 

Artemisa, filla de Demeter i germà d´Apol·lo, li encantava caçar amb el seu arc i acompanyar a les seves amigues les amazones, que a més era la seva protectora.

-Hermes què fas a les meves terres? ,ja et vaig dir que no vinguessis pel meu territori! – Cridava Artemisa quan va veure a Hermes. 

-Hola Artemisa.- Deia Hermes amb veu tremolosa.

-Mortals també! – cridant encara més. 

-Són mortals sí, però volem tornar a casa – va dir Laia. 

En la següent conversa, Hermes va explicar el problema de la jove i que si podia parlar amb Ares perquè li retornes els objectes sagrats al seu temple. 

-Què Ares s’ha emportat objectes del meu temple!. Aquest no m’ha sentit prou!. Quines penques té aquest babau! T’ajudaré – va dir Artemisa, però va posar condicions- Jo parlaré amb el Déu de la guerra si vosaltres acabeu amb el gegant que es troba al poble del costat del bosc, i el més important, els mortals ho han de fer. 

-Però que diu aquesta ?. Nosaltres acabar amb un gegant. Menuda somiatruites.- Va cridar Marta. 

-Nosaltres no poden acabar amb aquesta bèstia. Només som mortals. Segurament moriren- va dir  la Laia emocionada però amb molta por. 

-Aquesta és la condició- va dir la Deessa enfurismada. 

Hermes va prometre no intervenir. La Laia, Pol i la Marta es van dirigir al poble. Ràpidament van veure el gegant. No semblava gaire hàbil. Parlava d’una manera que no entenien i caminava com si fos a caure en qualsevol moment. 

Van comprendre que eren tres, i al igual que David contra Goliat, va ser millor utilitzar l’enginy en comptes de la força bruta. Van fer una corda per agafar-li les cames i fer-lo caure al terra. La sorpresa va venir quan alguna gent del poble van suplicar que no matessin al gegant, que era el seu amic. Feia uns dies que es comportava d’una manera estranya, però  normalment era molt sociable. 

-Que fem nosaltres matant a un gegant que en realitat és amic de la gent del poble?, - Va dir Pol.

Al final van entendre el que passava. El pobre gegant només tenia dolor de queixals, que el feien comportar-se d’una manera molt agressiva. Va ser Artemisa qui va mal interpretar tot i pensar que era un gegant convencional, d’aquells salvatges i dolents.

El tres van pensar com ajudar al gegant i li van proposar solucionar el seu problema. Van agafar la corda que, en principi era per immobilitzar-i la van convertir en una atrapa queixals. Va caure després d’estirar molt fort de la corda. El gegant quan va veure que el seu dolor va cessar li va entrar ganes d’abrasar els tres culpables de la fita. 

Tots eres feliços i ara tocava parlar amb Artemisa. Que per sort va comprendre que sabia equivocat del tot i va complir la seva promesa. Va parlar amb Ares i va recuperar els objectes perduts. La mala noticia que la flauta no hi era, però la bona, que s’havia on estava. 

-Hades té la teva flauta, m’ho ha dit Ares. Ves a busca-la – Va dir Artemisa i es va acomiadar. 

La realitat és que Morfeu et va agafar la flauta. És pensava que podia contactar amb la seva amada Eurídice.  Des que va morir pel culpa d’una serp no deixava de mortificar-se. Hades li va donar la opció de recuperar-la al món dels vius, però com diu l’ història no va complir l’única condició que li demanava Hades. No podia mirar enrere, però no ho va poder complir. Els seus desitjos de tornar a veure-la amb vida van poder més que respectar les paraules del Déu dels morts.   

Hermes va arribar a les portes del món subterrani amb els tres mortal. 

-Agafeu aquestes monedes que us dono per poder tornar del món subterrani. No les perdeu sinó quedareu atrapats. Allà hi es Carontes que ens portarà fins on és Hades. Si veieu un gos amb tres caps, no mireu als seus ulls. – Explicà en Hermes als tres. 

Van navegar pel riu Estigia, que era tot de color vermellós i donava molta por. Carontes semblava un mort en vida donava esgarrifança. 

Arribaren al seu destí i van veure a Hades. El Déu va fer un recorregut per tot el món subterrani. L’acompanyava Persèfone la seva dona, amb un rostre angelical. 

Desprès del recorregut, Hades va retornar la flauta a Hermes i va fer que Morfeu pogués veure a Eurídice i els nostres amics, finalment van poder tornar a casa. 

Hermes es va acomiadar de Pol, Laia i Marta. Va obrir un forat a l’espai i els tres ho van travessar-lo.  Van acabar al mateix banc, el mateix on anaven cada dia. Però ara, saps que van fer diferent? van parlar de la seva aventura, i els altres dies van continuar parlant. 
Feia molt de temps que no es van preocupar de comunicar-se, però amb l’experiència viscuda, van comprendre que relacionar-se és molt millor. I també van tenir ganes de llegir més històries sobre Hermes i els altres Deus. 



Escrit per Sandra Barrachina 





Si te gusta mi contenido puedes apoyarme siguiendo:

Mi blog de escritora

Puedes encontrar mis libros en Amazon


Seguirme en mi página de Facebbok 

                                        https://www.facebook.com/SbarrachinaEscritora